La idea original del siguiente post es de José Benito Ruiz, pero adaptada al portafiltros Cokin. Si habéis asistido a sus talleres o leído sus libros (lo cual os recomiendo), conocéis la técnica para evitar esta marca horizontal de separación entre efectosque tanto molesta y poca gente se dedica a quitar, especialmente en filtro graduados inversos. Simplemente es desplazar el filtro hacia arriba lentamente según se realiza la fotografía.
En un porta filtros Lee esto es posible con el sistema de sujeción que tiene. En cambio en los filtros Cokin una vez movido el filtro es imposible moverlo a la vez que se realiza la toma, sin mover la cámara. Pero haciendo un poco de bricolaje casero e ingenio podemos salvar este problema (es más, seguramente este sea mi primer y último post con algo de bricolage).
Lo primero que necesitamos es un portafiltros cokin. en Ebay les podemos encontrar desde 9€, con la tranquilidad de que no es un gasto enorme. Además si estamos empezando en este mundo de los filtros por 30€ podemos hacernos con un equipo majo, y si nos convence podremos pasar a algo más profesional.
Si nos fijamos en las sujeciones, estas se componen de un trozo de plástico ondulado que hace presión sobre el filtro. Esta presión es la que hace imposible poder mover el filtro de forma suave sin mover la cámara. Sistemas como Lee si que lo permiten, obviamente a un mayor precio (y calidad).
Para poder moverlo simplemente cortamos estos trozos curvos de plásticos con un cúter o similar. En mi caso el filtro tiene 3 ranuras, por lo que solo he cortado las sujeciones de una de ellas, quedando las otras 2 intactas, que serán útiles si ponemos filtros de densidad neutra o no graduados.
En la imagen podéis ver el punto de corte que realice en mi portafiltros y el resultado final. Como podeis ver solo la ranura exterior no tiene sujección, mientras que las demás se mantienen.
Ahora viene el problema de la sujeción del filtro. En algún caso puede que se mantenga solo por el grosor del cristal, pero debemos tener algo más fiable.Seguro que hay soluciones más elegantes pero esta es la que se me ocurrió y que fuera no demasiado compleja.
La solución fue una pinzas pequeñas de papelería. Las podéis comprar en los chinos muy baratas. Miramos a que altura queremos que esté nuestro filtro, y ponemos un par de pinzas en él. Procurad que el grosor del cristal sea lo suficiente par aguantar la presión o que la pinza no esté defectuosa. De esta forma tenemos sujeto nuestro filtro a la altura deseada, como veis en la última imagen.
Ahora ya tenemos todo lo necesario para usar nuestro filtro graduado sin problema. Tan solo tenemos que encuadrar,colocar bien el filtro, realizar la toma (por supuesto un tiempo de exposición generoso) e ir moviendo el filtro a voluntad para no dejar la marca de separación. De esta forma evitamos que la cámara trepide, salvo que seamos un poco torpes por supuesto…
De esta forma, si os gusta la fotografía de paisajes, podéis acceder de una forma barata y sencilla al manejo de los filtros y ver si es vuestro tipo de fotografía.
