
Últimamente el tema de filtros en la era de la fotografía digital está bastante en desuso. Aunque la mayoría les podemos simular con programas de retoque digital, todavía hay algunos filtros que son difíciles de simular, o bien les podemos usar si nos gusta preparar las tomas y hacer el menor retoque posible en el ordenador.
Es un filtro que no altera la paleta de colores, excepto los cálidos que los satura. Los buenos están compuesto de un compuesto llamado didimio, que por su escasez hace que los filtros sean caros.
Al saturar la paleta de colores cálidos se suelen utilizar en fotografías de paisajes planas o bien en otoño, para realzar los colores. También en imágenes con una variedad de colores. Por supuesto su utilización en fotografías como cálidos atardeceres está desaconsejada, salvo que queramos algún efecto en especial.
También existen otros tipos de filtros intensificadores de color, como el azul o el amarillo. En estos casos hay que mirar bien la marca ya que un filtro barato puede que no cause el efecto que deseamos.
Os muestro dos imágenes iguales sin procesar, una con el filtro rojo y otra sin él, para que veáis las diferencias, especialmente en los colores cálidos .

